miércoles, 1 de diciembre de 2010

Fantasmas y apariciones...

Nunca creí en los fantasmas…
Pero desde que decidiste alejarte de mi vida he cambiado de opinión…
Por mas que lo intento sigues manifestándote en todos mis sueños…
Lo más preocupante es que desde hace unos días, además  te me apareces en mis acciones cotidianas… mire donde mire, haga lo que haga allí estás, emergiendo de la nada, sin permiso… como por arte de magia…

lunes, 29 de noviembre de 2010



Hacía días que el tiempo se había parado… ¿dónde estás?
Su bombeo coronario funcionaba por inercia… él se había ido… la sola idea de pensarlo le aprisionaba el alma… no hay esperanza, pero consiguió ganar tiempo y seguir un poco para resolver sus asuntos…
Aquella mañana de domingo era especial… la conciencia, el alma…todo en su sitio y la placidez que otorga la certeza de haber hecho cuanto estaba en su mano…
Entonces le vio…frente a ella, mirándola… había un matiz diferente en su rostro… simultáneamente algo golpeó su corazón… no fue una punzada, se oyó perfectamente el chasquido…nítido, rotundo… como la rama del árbol que se parte…, cayeron los  trozos al suelo frio…
Ella le miró inmóvil… en un delirio… y se precipitó a intentar juntar los pedazos… pero la rotura no era limpia, las esquirlas impidieron la unión…
Hoy no existe el dolor… solo los pedazos amontonados en una caja…bajo el suelo…
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jueves, 25 de noviembre de 2010

Lluvia


Es de noche, ella camina entre sombras…Llueve sin cesar.
No sabe dónde ir, donde parar, dónde dejar de mojarse. Camina por un callejón oscuro, está mareada, tambalea de una pared a otra, de un contenedor a otro, entre cajas…Sabe que algo no ha salido bien, cree que algo ha hecho mal y quiere escapar.
Hace dos horas que la abandonaron, ¿por alguien mejor?...por alguien.
Desesperada corre llorando y en sus mejillas se mezcla dulce y salado. De pronto para, puede parar, algo le dice que no siga y mira hacia arriba. Cierra los ojos, piensa, recapacita, sonríe y grita…No merecía la pena.
Le gusta la lluvia, le gusta mojarse.

Desarrollo sostenible..


Los habitantes de Tuvalu están preocupados… su islita se la come el mar… es un hecho, no hay más que hacer… en 30 años máximo tienen que emigrar…

El calentamiento global es algo imparable… o lo podemos parar?

El curso sobre desarrollo sostenible me ha hecho entender que hay demasiados bulos y sobre todo intereses económicos con todo esto de la ecología y la sostenibilidad medioambiental.

A poco que bucees por la red encontrarás mil teorías sobre el calentamiento global, el efecto del CO 2,la futura glaciación y mil historietas mas.
Los científicos se estrujan sus cerebritos…

Está muy de moda ser "verdes" y que lo pregones, queda estupendo en cualquier reunión con amigos… además alardeamos de tener en nuestra cocina todo un escaparate de cubos de colores donde separar nuestros desperdicios y basuras varias, pero… alguien se para a pensar en la ecología cuando se compra el nuevo Ipodphone 4 y tira el viejo ipod nano?

Seguro que su estupendo color verde palideceria si pensara un poco mas en los tuvaluenses...Por eso yo no tengo 7 cubos de colores….

martes, 23 de noviembre de 2010

La voz.



Todavía recuerdas el día que la oíste por primera vez. Era como un susurro, grave, claro, conciso, esa voz en tu cabeza te sugería cosas que te negabas a querer comprender.


No vacilaba ni escuchaba tus excusas, simplemente te ordenaba, y algo te impulsaba a obedecer.


Aquella mañana hacía frío y no fuiste a trabajar. Estabas en la esquina de aquella calle, sin comprender el motivo exactamente, el cuchillo en tu bolsillo amenazaba con herirte si no te andabas con cuidado.


Cuando lo viste pasar, lo seguiste con discreción, a un ritmo que no te hiciera parecer sospechoso. El corazón bombeaba sangre a un ritmo frenético y sentías un calor que nada tenía que ver con la temperatura exterior.


Su paso era firme y rápido, te costaba seguirle. Dobló una esquina y casi lo pierdes en la multitud, ¿ por qué estabas haciendo todo aquello ?


Él miraba los escaparate con prisa, mientras, no variaba el paso, no sospechaba lo que se le avecinaba. Al llegar a aquel callejón viste que era tu oportunidad, la voz en tu interior te dictaba las ordenes con precisión, no había lugar para las dudas en este instante.


Aprovechando la soledad de aquel lugar, la voz te gritó -Corre, ahora !! -y echaste a correr con el cuchillo en la mano y una mirada perdida, ¿ donde estaba tu voluntad ?


Él oyó los pasos y se giró, pero ya era tarde, la muerte se le acercó por la espalda y le trazó una sonrisa en el cuello, la sangre comenzó a fluir. Su mirada se clavó en tus ojos, la incomprensión se dibujó en su rostro y la sangre brotaba mientras caía de rodillas.


Aquella fue la última vez que la oíste, te abandonó tal y como vino un día, de repente.


La soledad te fue impuesta, y los años que pasaste en cautiverio no encontraron sentido a tus actos. Mil veces intentaste recordar aquellos susurros, aquella voz rota que nacía de tu interior, para convertirte en un asesino.


Nunca supiste que aquel al que mataste estaba destinado a terminar con la vida de muchos miles.

Nunca supiste que sin saberlo libraste a mucha gente de un dolor de por vida.

Nunca supiste, quien guió tus pasos.


viernes, 19 de noviembre de 2010

Reintento


Sudor frío. Adrenalina. Sangre. Velocidad. Saliva... El corazón bombea a toda máquina. Mi cuerpo se mueve mecánicamente. Estoy corriendo rápido,... muy muy rápido. Avanzo por un camino oscuro que atraviesa un bosque. Los árboles pasan por el rabillo de ojo como fotogramas. No veo el final del sendero por lo que decido acelerar un poco más.

Oigo un aullido no muy lejano. Algo agresivo parece amenazar desde alguna posición cercana. Decido parar y preparame para lo que venga. Mi cuerpo adopta una postura adelantada de ataque pero preparado para la defensa. Observo a mí alrededor sin mover la cabeza. Tengo cubierto un ángulo de 180 grados. Todo parece en calma aunque sospecho que durará poco.

Un bufido rechina a mi espalda. El bicho parece que está muy cerca. Demasiado cerca. He de ser cauto, un mal gesto puede ser fatal. En el tiempo de un espasmo cruzo mis brazos en cruz buscando mi cintura con las manos. Desenfundo dos cuchillos largos de perfil bastante peligroso.

No sé cómo puñetas hago para girar y saltar al mismo tiempo. El caso es que me sale bien. Avanzo amenazador trazando zetas azules en el aire con los filos de las cuchillas. El monstruo asoma súbitamente y desenfunda sus garras hacia mí. Hago un amago sin pensar, soy la ostia de rápido una vez más,... a la par inyecto uno de los gemelos de metal en el costado de la bestia. Como suele decirse... como mantequilla, aunque me encuentro con la resistencia de músculos.

El grito de dolor atraviesa la noche. Parece que he alcanzado algún punto vital. Tenso mi brazo y tiro hacia atrás con un golpe seco. Arranco el cuchillo del cuerpo del animal. Sangre. Un enorme chorro de sangre aparece en el aire persiguiendo la trayectoria de mi puño. Creo que le he atestado un golpe mortal. La bestia cae. Parece que no ha sido tan difícil.

Una garra descontrolada surge súbitamente. Su sombra me cubre el rostro en un instante. Impacto. Calor en la cara. Un dolor agudo recorre mi cuerpo. Algo no va bien. Hay algo que no funciona. Me siento extraño. Me doy cuenta de que estoy cayendo. Todo gira a mí alrededor. Doy con la frente en el suelo con un ruido sordo, como de fruta madura caída de un árbol. Me como el polvo de camino. Me siento cansado...

Antes de cerrar los ojos tengo tiempo de ver caer mi cuerpo. Está frente a mí, a unos dos metros. El monstruo está caído a su lado. Hay un enorme charco de sangre. Mis párpados pesan... no puedo más... creo que... mi espíritu... yo... quizás...

...una melodía abraza a la noche. Una luz que desciende del cielo envuelve los cuerpos desplomados en el camino. Éstos se tornan traslucidos mientras se hunden en la tierra. Se desvanecen lentamente hasta desaparecer... la música cesa... silencio... oscuridad...

Pronto resucitaré. Será algo sencillo. Entonces abandonaré el cementerio y recorreré de nuevo el camino buscando venganza... esta vez no me dejaré sorprender... a la tercera va la vencida, dicen.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Escombros.


En aquel pequeño parque era difícil no tropezarse.
La lectura empezó a ser incomprensible, cuando sus mentes prestaban más atención a sus movimientos…
El parque empezó a tener otros colores, no había momento ni tiempo, la lectura quedó en un segundo plano y dejó paso a largas conversaciones…
Día tras día cedieron sitio a un millón de mariposas que empezaron a anidar sus cuerpos.
El viento les trajo un suave olor a tierra mojada… y una nube gris que no olvidará jamás invadió su espacio… entre lágrimas él confesó su próxima boda…
Como surgida de la nada… una gigantesca bola de demolición rozó sus cabezas… esperó el milagro.
El dijo si, y dejó tras él un montón de escombros.